Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente lo que Sergio acababa de decir y su respuesta fue inmediata:

a nombre de Sergio y Mónica?
Pilar frunció el ceño.
—¿Ponerla a su nombre? Sergio dijo que mañana íbamos a firmar una autorización para que pudiera ayudarnos con unos trámites.
Ahí apareció el detalle que faltaba: semanas antes, Sergio también les había pedido copias de sus identificaciones diciendo que las necesitaba para organizar los gastos de la casa.
Mónica apretó la carpeta contra el pecho.
—Están entendiendo todo mal.
—Entonces déjame verla —dije.

Sergio intentó detener a su padre con una mirada, pero Joaquín se levantó del banquito, cruzó el