le apretó la mano.
Después mi padre habló:
—No queremos poner nuestra casa a nombre de Sergio. Queremos seguir siendo los propietarios mientras así lo decidamos.
Pilar asintió.
—Y queremos saber qué ha pasado con el dinero que Álvaro nos enviaba.
Sergio se levantó de golpe.
—¡Después de todo lo que he hecho por vosotros!
Mi padre también se levantó.
—No has hecho nada que te dé derecho a quitarnos lo que es nuestro.
Fue la primera vez que vi a Joaquín enfrentarse a su hijo sin intentar suavizar las