podía ignorar aquella sensación.
Más tarde, para demostrarme que Mauricio la había apoyado, Daniela me mostró sus mensajes.
Al principio parecían cariñosos.
Luego empezaron a cambiar.
“Después de la cirugía nadie podrá decir nada de tus fotos.”
Otro decía:
“Por fin podrás entrar a cualquier lugar sin preocuparte por lo que piensen.”
Y uno me hizo detenerme.
“Cuando te operes podremos volver a salir con todos.”
“¿Qué significa volver a salir?”
Daniela apartó la mirada.
“Últimamente Mauricio prefería que yo no fuera a ciertas reuniones.”
“¿Él tampoco iba?”
“No. Él