hacerlo yo.”
Fue la primera decisión que tomó después de la operación que me hizo sentir que estaba recuperando algo que había perdido.
No su antigua cara.
Su voz.
Durante los días siguientes revisamos el contrato de financiamiento de la clínica.
Yo no había pagado el saldo que Daniela me pidió.
Las mensualidades eran demasiado altas para una estudiante.
Podía ayudarla durante la recuperación, pero dejé algo claro.
“La deuda sigue siendo tuya.”
Daniela asintió.
“Entiendo.”
“No estoy intentando castigarte.”
“Ya sé.”
“Pero necesito que entiendas lo que hiciste.”
Sus