bolsas de basura.
En medio de todo eso, mi “mejor amiga”, Diana, me consolaba… y a la vez le filtraba información a Víctor.
Yo hablaba con ella, y horas después él ya sabía todo.
Y lo peor no fue Brenda, ni Lorena, ni Diana…
Lo peor fue ver cómo Tomás empezaba a dudar de mí, porque su padre le metía veneno cada día.
El secreto que yo guardaba desde hace 3 años
Todos creían que yo estaba rota.
Pero nadie sabía lo que yo sabía.
Tres años antes, revisando los