Me casé con mi paciente sabiendo que solo le quedaban tres días de vida. Pero después de su funeral, su hermana se acercó a mí con una pequeña caja y me susurró:kara «Me hizo prometer que no te entregaría esto hasta después de su muerte».

correr por mis mejillas.

—Al principio pensé en contártelo inmediatamente. Pero tenía miedo de que solo vieras en mí a aquella niña enferma que conociste hace tantos años.

Respiró con dificultad.

—Entonces comprendí algo. Te habías convertido exactamente en la persona que prometiste ser.

Recordé aquella promesa de nuestra infancia.

Había olvidado por completo por qué había querido convertirme en médico.

Pero Alicia no.

La grabación continuó.

—Lucas, cuando te pedí que te casaras conmigo, no intentaba atraparte en una promesa infantil. Sabía que nunca podríamos tener el futuro con