Mis padres me echaron de casa a los 16 años con una bolsa de basura y 2 muletas. 19 años después aparecieron exigiéndome 20 millones de pesos. —Tu hermana necesita que la salves. Los eché y contraté a un investigador. 3 días después dejó sobre mi escritorio la foto de una joven en silla de ruedas. —Su hermana no necesita ese dinero para pagar una deuda… sino para ocultar por qué ella ya no puede caminar.

Parte 1

—Necesitamos 20 millones de pesos, Mariana. Y vas a dárnoslos porque Valeria sigue siendo tu hermana.

Esas fueron las primeras palabras que mi madre me dirigió después de 19 años sin una llamada.

Ni siquiera preguntó cómo estaba.

Yo tenía 35 años y estaba frente a los ventanales de mi departamento en Santa Fe cuando Teresa y Ricardo entraron como si todavía tuvieran derecho a decidir algo sobre mi vida.

Mi padre dejó caer una carpeta sobre la mesa.

—Valeria cometió un error —dijo—. Si conseguimos devolver el