y situación de abandono
A finales del siglo XIX, las tierras del norte mexicano enfrentaban desafíos económicos profundos debido a la inestabilidad política y social. La propiedad conocida como El Manantial representaba un reto monumental para cualquier administración debido a su decadencia física.
Las estructuras principales mostraban un deterioro avanzado, lo que exigía una inversión considerable de recursos y mano de obra para restaurar su funcionalidad original y evitar su pérdida total.
El peso de las deudas acumuladas
Los registros financieros de la época reflejaban un panorama desalentador marcado por