Casada por burla, convirtió una hacienda en imperio

Esta etapa marcó el inicio de una gestión sumamente rentable que transformó el antiguo refugio en ruinas en el centro económico más dinámico e influyente de todo el valle.

Renovación del compromiso familiar
Magdalena, Ignacio y Evaristo consolidaron una alianza familiar y de trabajo basada en la confianza mutua, el respeto y la división equitativa de las responsabilidades operativas y administrativas.

Esta unión garantizó la estabilidad a largo plazo del negocio, asegurando que las futuras generaciones heredaran un legado de honor, trabajo digno y prosperidad compartida.

Consolidación del taller como