LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

aquella llave abría una puerta física.

Después pensé que abría un secreto.

Ahora entendía que había abierto algo mucho más difícil.

Me había obligado a enfrentarme a mi familia, a descubrir la verdad y a decidir qué clase de hombre quería ser después de todo lo ocurrido.

La coloqué en una pequeña caja de madera, junto a la fotografía de mis padres.

No pensaba volver a utilizarla.

No porque quisiera olvidar.

Sino porque ya no necesitaba buscar respuestas en aquella bodega.

Las respuestas estaban en los documentos, en los testimonios,