mirarme.
—Lo importante es que quiero conocer tus ideas.
Apreté la tarjeta entre los dedos.
Por primera vez aquella mañana sentí esperanza.
Pero entonces Eleanor observó la fotografía que sobresalía de mi caja.
Era una imagen antigua de mi padre conmigo cuando tenía diez años.
Su expresión cambió por completo.
—Christopher… ¿quién es este hombre?
Miré la fotografía.
—Mi padre. Daniel Miller.
Eleanor llevó una mano a su pecho.
—¿Daniel Miller, de Ohio?
Asentí, desconcertado.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
—Dios mío…
Uno de sus acompañantes se acercó