—Era joven, emocional y demasiado leal a ti. Ese tipo de hombre tarde o temprano se convierte en problema. Descubrió movimientos que no debía descubrir.
—Tus movimientos.
—Mis soluciones.
Sentí que algo antiguo y oscuro se levantaba dentro de mí.
—Vendiste rutas.
—Redirigí activos.
—Tres hombres murieron.
—Tres hombres reemplazables.
Mi mano se cerró sobre el brazo de la silla.
—Mateo tenía una hija.
—Todos tienen algo.
Esa frase selló su destino.
No porque yo fuera noble.
No porque de pronto me hubiera convertido en un santo.
Sino porque en