Cuatro años después del divorcio descubrí que mi exesposa había criado sola a nuestros gemelos… y que mi propia madre la ex-pul-só mientras estaba em-ba-razada

enfureció.

—No.

—Son mis nietos.

—No.

Repetí.

—Son hijos de Clara y míos.

Pausa.

—Y hasta que ella diga otra cosa, tú no tienes derecho a acercarte.

—¡Soy tu madre!

—Y usaste ese lugar para decidir qué familia podía tener.

Colgué.

A las diez fui al estudio de Clara.

No al apartamento.

Su página pública mostraba la dirección.

Un pequeño local en una segunda planta.

Logo:

Marea Studio.

Limpio.

Sencillo.

Había once escritorios.

Una sala de reuniones pequeña.

Un rincón con juguetes.

Así que los niños probablemente pasaban tiempo allí.