marcas que la patrocinaban rompieron sus contratos. Por primera vez, su audiencia vio lo que ocurría cuando ella creía que nadie la observaba.
Tiempo después, el juicio concluyó. Mi padre recibió una condena de prisión por haber intentado matarme. Verónica también fue condenada por su conducta durante aquella noche. Renata colaboró finalmente con la investigación y tuvo que enfrentar las consecuencias legales y personales de haberme dejado sin ayuda. Ninguna resolución me quitó las pesadillas, pero al menos quedó establecido públicamente que yo no había provocado mi caída.
Con ayuda