ME OBLIGARON A CASAR A MI PROMETIDO CON SU «MEJOR AMIGA» EL DÍA DE SAN VALENTÍN. AL DÍA SIGUIENTE, CUANDO VOLVIERON PARA DIVORCIARSE, LES DI UNA NOTICIA QUE LOS DEJÓ HELADOS.

qué?

—Porque Nina nunca haría algo así.

—Exactamente.

Mi madre comenzó a cerrar la puerta.

Gabriel introdujo rápidamente el pie.

—¡Por favor! Compré un anillo para Nina. Planeamos una boda. ¡No voy a tirar cinco años por una broma!

Mi padre salió del salón.

—Retira el pie.

Gabriel obedeció.

—Señor Martínez, usted sabe que amo a su hija.

Mi padre lo observó en silencio.

Después dijo algo que jamás olvidaría.

—No sé si la amas, Gabriel. Pero sé que te acostumbraste a que ella siempre estuviera ahí cuando terminabas de