Esta foto… es cruda, honesta y un poco aterradora, lo sé. Así es como me veo ahora, por fuera, después de tanta lucha. Un poco hinchada, con marcas moradas que cuentan historias de tratamientos intensos, y este cansancio que parece haberse convertido en mi compañero. ¿Y este pulgar hacia arriba?

luz a esta noche oscura. Una simple palabra, un pensamiento amable, una oración silenciosa: estas cosas pueden parecer insignificantes, pero para mí, significan todo ahora mismo.

Porque la esperanza… la esperanza es lo que más necesito.

Espero que mañana sea un buen día.

Espero que mi cuerpo siga luchando.

Espero despertar y tener otra oportunidad de vivir, de sanar, de volverme más fuerte que antes.

Si estás leyendo esto, tómate un segundo.

Envíame una bendición, un deseo, un poco de fuerza.

Quizás mañana, ese pulgar hacia arriba ya no sea