Esta foto… es cruda, honesta y un poco aterradora, lo sé. Así es como me veo ahora, por fuera, después de tanta lucha. Un poco hinchada, con marcas moradas que cuentan historias de tratamientos intensos, y este cansancio que parece haberse convertido en mi compañero. ¿Y este pulgar hacia arriba?

una mentira.

Quizás se convierta en algo real.

Quizás sea la señal de alguien que ha superado una batalla más.

Y si eso sucede…

prometo aferrarme a ese momento con todo mi corazón.

Gracias por estar aquí conmigo esta noche.

Gracias por darme una razón para creer que no estoy solo.

💙