La investigación permitió encontrarla 2 meses después en una residencia privada de Coahuila, donde su atención se financiaba con una fracción del mismo dinero que le habían robado. Mariana no recordaba todos los detalles, pero reconoció a Lucía por una cicatriz diminuta junto a la ceja. Al conocer a su nieta, sostuvo a la bebé entre los brazos y lloró sin hacer preguntas. Beatriz, Eduardo, Arturo y Renata fueron procesados por los delitos que correspondían a la participación de cada uno. El dinero recuperado volvió al fideicomiso, aunque Lucía destinó
Su exmarido la invitó a la boda para humillarla: “Ella sí pudo darme un hijo”, pero la vio entrar con su verdadera hija y las pruebas que destrozaban a toda su familia