joyas ostentosas ni un vestido diseñado para competir con la novia. Eligió un atuendo azul oscuro porque no buscaba atención para ella, sino para las pruebas. Los murmullos comenzaron en cuanto atravesó el salón: todos recordaban a la exesposa que supuestamente nunca podría ser madre. Beatriz fue la primera en interceptarla. Al calcular la edad de la bebé, su arrogancia se transformó en miedo. Alejandro apareció junto a Renata y exigió saber quién era el padre. Lucía colocó frente a él la prueba certificada. Mientras leía el resultado, su rostro
Su exmarido la invitó a la boda para humillarla: “Ella sí pudo darme un hijo”, pero la vio entrar con su verdadera hija y las pruebas que destrozaban a toda su familia