iniciativa sin consultarme, sabiendo que yo habría dicho que era demasiado pronto,
que debíamos esperar, que no estaba seguro de que la casa estuviera lista… esas diversas formas de contención que yo solía practicar —y que ella me había visto ejercer durante ocho años— fueron las que, en esta ocasión, decidió sortear.
La productora se puso en contacto con nosotros. Habían visto la propuesta y querían incluir la casa en su especial de Navidad. Acepté. El equipo de rodaje vino durante tres días y lo filmó todo: el exterior bajo