MI MAMÁ SE NEGÓ A ABANDONAR A MI PAPÁ CUANDO QUEDÓ EN SILLA DE RUEDAS Y LOS MÉDICOS LE DIERON SOLO 10 AÑOS DE VIDA. SOBREVIVIÓ 35 AÑOS MÁS… PERO DESPUÉS DE SU MUERTE ENCONTRAMOS UNA CARTA QUE LE HABÍA OCULTADO: «MI ÁNGEL, PERDÓNAME POR GUARDARTE ESTE SECRETO…»

los médicos que hablaron de diez años.

Y en los treinta y cinco años adicionales que compartieron.

Mis padres no tuvieron una vida fácil.

Hubo dolor.

Hubo cansancio.

Hubo miedo.

Pero también hubo cumpleaños, risas, hijos, nietos y miles de pequeños momentos que hicieron que todo valiera la pena.

Mi madre no se quedó con mi padre porque estuviera obligada a hacerlo. Se quedó porque lo amaba.

Y mi padre no pasó treinta y cinco años sintiéndose solamente cuidado. También encontró maneras de cuidar a la mujer que había elegido