PARTE 2 — EL PRECIO DE SU AUSENCIA – boughtat

a perder para proteger a Claire y a los gemelos».

Miré la fotografía de Ethan y Eva que había colocado sobre mi escritorio.

Durante años había creído que el dinero podía solucionar cualquier problema.

Pero ahora comprendía que mi fortuna había atraído a personas dispuestas a destruir mi matrimonio para conseguirla.

Y lo peor era que yo mismo les había abierto la puerta.

A la mañana siguiente, Claire me llamó inesperadamente.

Su voz sonaba preocupada.

—Adrian, necesito hablar contigo.

Sentí que el corazón se aceleraba.

—¿Están bien los niños?

—Sí.