PARTE 2 — EL PRECIO DE SU AUSENCIA – boughtat

visitas adaptado a la edad de los bebés.

Acuerdos sobre atención médica.

Compromisos para respetar sus rutinas.

Y una solicitud de mediación familiar.

No había ninguna exigencia extravagante.

Ninguna petición de millones.

Claire solo quería que nuestros hijos tuvieran estabilidad.

—¿Y nosotros? —pregunté.

Su expresión cambió.

—Nosotros terminamos la noche en que elegiste quedarte en Miami.

Sentí que algo dentro de mí se derrumbaba.

Aquella noche llamé a Sienna.

—Se acabó.

Hubo un silencio.

Después soltó una risa incrédula.

—¿Estás bromeando?

—No.

—Adrian, acabas de comprarme un ático.

—Eso no