fue confrontada con los registros bancarios, finalmente admitió la verdad.
—Lo siento —dijo entre lágrimas—. Me dijo que si no colaboraba, perdería mi trabajo.
La declaración destruyó el último argumento de Daniel.
La supuesta relación extramatrimonial tampoco existía.
Grace Gu acudió voluntariamente al tribunal.
—Soy amiga de Clara desde la universidad —declaró—. Me pidió asesoría porque quería saber cómo proteger a sus hijos.
El juez revisó los registros.
No había nada oculto.
Nada romántico.
Nada que justificara las acusaciones.
Meses después llegó la decisión.
El divorcio fue concedido.
La casa