mis hombres buscaban en el lugar equivocado.
Había robado una llave por mí.
Había sostenido mi peso cuando yo ni siquiera podía caminar.
Y ahora estaba allí, esperando permiso para regalarme algo mucho más grande que mi vida.
La levanté en brazos.
“Llevo mucho tiempo esperando que me llames así.”
Lily sonrió.
“Papá.”
Elena comenzó a llorar.
Yo también.
Años atrás había creído que una familia se construía con un apellido, una propiedad y hombres dispuestos a obedecer.
Estaba equivocado.
En mi despacho conservé 3 objetos dentro de una pequeña