ingresó viva el día en que certificaron su muerte.
El certificado falso había permitido cerrar el expediente de Lucía sin investigar las lesiones que sufrió durante el parto. También facilitó que nadie preguntara por qué 2 bebés nacidas vivas desaparecieron del registro. Las declaraciones de Silvia y de la cuidadora que ayudó a Mara fueron decisivas para reconstruir ese recorrido.
Tras declaraciones y pruebas genéticas ordenadas por la autoridad, quedó confirmado que las 3 niñas eran nuestras hijas. Iniciamos la corrección judicial de la falsa defunción de Lucía y los