lesión era incompleta. Los especialistas habían advertido que podía recuperar parte de la movilidad, aunque nadie podía garantizar hasta dónde llegaría.
Elena lo acompañaba a fisioterapia cuando sus horarios se lo permitían.
Una noche consiguió ponerse de pie agarrado a una barra.
A la siguiente, dio 2 pasos con ayuda.
Después fueron 4.
Cada pequeño avance le costaba un esfuerzo enorme.
—No tienes que demostrarle nada a nadie —le recordaba Elena.
—Quiero hacerlo por mí. Quiero volver a sentir que puedo avanzar.
Una tarde se cayó durante un ejercicio y