consiguió caminar 7 pasos con apoyo cercano.
Después pidió a Elena que se sentara a su lado.
Le entregó la taza reparada.
—No puedo devolverte los 13 años que perdimos. Tampoco puedo borrar mis errores. Pero si algún día vuelves a confiar en mí, quiero pasar el resto de mi vida demostrándote que aprendí.
Elena acarició una de las grietas.
—Primero recuperemos nuestra paz. Lo demás llegará cuando tenga que llegar.
Y por primera vez, Gabriel comprendió que el amor no podía recuperarse con una promesa espectacular.
Había que reconstruirlo