conseguido algo que docenas de firmas internacionales habían intentado durante años.
Elena entró sin escolta.
Sin joyas extravagantes.
Sin vestido de diseñador.
Llevaba un traje color marfil y el cabello recogido.
Caminó hasta el centro del escenario.
Los flashes comenzaron inmediatamente.
—Señora Moore, ¿es cierto que usted estuvo casada con Adrian Blake?
La primera pregunta llegó incluso antes de que se sentara.
Elena miró al periodista.
—Sí.
Otra mano se levantó.
—¿Es cierto que se divorciaron ayer?
—Sí.
Los murmullos aumentaron.
—¿Y es cierto que el Proyecto Aurora fue anunciado