EL DÍA QUE FIRMÉ MI DIVORCIO, MI DISEÑO GANÓ EL PROYECTO DE 100 MIL MILLONES

selección de proveedores antes de que terminara el proceso.

Adrian se quedó inmóvil.

—Eso es absurdo.

—No importa si lo consideras absurdo. Los documentos existen.

Su padre lo miró.

—¿Quién descubrió todo esto?

El abogado tragó saliva.

—La nueva directora creativa del proyecto.

Adrian ya sabía la respuesta.

—Elena.

Nadie dijo nada.

Esa noche, Elena estaba trabajando en su apartamento cuando alguien llamó a la puerta.

No esperaba visitas.

Miró por la mirilla.

Y se quedó inmóvil.

Adrian.

Durante varios segundos no hizo nada.

Finalmente abrió.

No por él.

Sino