EL DÍA QUE FIRMÉ MI DIVORCIO, MI DISEÑO GANÓ EL PROYECTO DE 100 MIL MILLONES

Respeto.

Quizá por primera vez.

Adrian no estaba intentando salvarse.

Estaba intentando corregir algo.

Aunque fuera demasiado tarde para recuperar su matrimonio.

Meses después, Elena estaba frente a un terreno enorme.

El primer edificio de Horizonte Vivo comenzaría a construirse esa semana.

Daniel se acercó.

—¿Nerviosa?

Elena miró los planos.

—Mucho.

—¿Asustada?

—También.

—Entonces estás lista.

Elena sonrió.

Detrás de ellos, cientos de trabajadores comenzaban a preparar el terreno.

Su sueño ya no era un dibujo.

Era real.

Entonces escuchó una voz.

—Elena.

Se giró.

Adrian estaba a unos metros.