EL DÍA QUE FIRMÉ MI DIVORCIO, MI DISEÑO GANÓ EL PROYECTO DE 100 MIL MILLONES

así?

Adrian bajó la mirada.

—Porque fui un cobarde.

No hubo excusas.

No hubo “pero”.

Solo aquella respuesta.

Y quizá eso fue lo que más dolió.

Porque, por primera vez, Adrian estaba siendo sincero.

—Adiós, Elena.

Ella lo vio alejarse.

No lo llamó.

Pero tampoco sintió odio.

Había llegado el momento de dejarlo completamente atrás.

Elena volvió la mirada hacia los planos.

El viento levantó ligeramente las hojas.

Y ella sonrió.

Había perdido un matrimonio.

Pero había recuperado una vida.

Y todavía no sabía que el futuro tenía preparado algo