EL DÍA QUE FIRMÉ MI DIVORCIO, MI DISEÑO GANÓ EL PROYECTO DE 100 MIL MILLONES

cama.

Las noches mirando el techo.

Y recordó el día del divorcio.

La pluma.

La firma.

Elena Moore.

Su mano había temblado antes de escribirla.

Pero después de hacerlo, todo cambió.

Sacó el teléfono.

Tenía un mensaje de Daniel.

“El nuevo proyecto fue aprobado. La inversión inicial supera los doscientos mil millones.”

Elena sonrió.

Respondió:

“Entonces tenemos trabajo.”

Guardó el teléfono.

Y continuó caminando.

Sin mirar atrás.

Adrian nunca volvió a pedirle que regresara.

Quizá porque finalmente comprendió que amar a alguien también significa aceptar que esa persona puede ser