Aquella forma.
Ese tono.
Durante un instante escuché a Adrian.
Julian lo vio.
Se detuvo.
—Bien.
Respiró.
—Reinicio.
Esperé.
—Tomé una decisión sobre tu obra porque pensé que era práctica y no entendí que para ti necesitaba autorización.
Asentí.
—Lo siento.
Nada de:
Estás exagerando.
Nada de:
No era para tanto.
Solo.
—Lo siento.
Después corrigió la decisión.
Fue entonces cuando comprendí otra cosa.
Una relación sana no es aquella donde nadie comete un error parecido a tu trauma.
Eso es imposible.
Es aquella donde, cuando dices:
Esto me duele,