—¿No?
—La joya solo hizo visible algo que llevaba mucho tiempo roto.
Pensé en Adrian.
En Lily.
En aquella noche en el suelo.
Mis manos cortadas recogiendo zafiros mientras ellos me decían que no exagerara.
—Me divorcié porque comprendí que el hombre al que amaba podía verme llorar por algo sagrado para mí y seguir pensando que el problema era mi reacción.
La periodista guardó silencio.
Yo continué:
—Cuando alguien ama de verdad, quizá no entienda por qué algo te duele.
Miré el brazalete de plata hecho por Noah.
—Pero