propia cuenta elevada:
—Todos entendimos que ella iba a cubrir la cena, era el cumpleaños de papá. No es justo que nos salgas con esto ahora.
La miré directamente, sin parpadear:
—Yo nunca invité a nadie a comer a mi cuenta. Y el hecho de que sea el cumpleaños de tu padre no les da derecho a pedir los platillos más caros del menú sin siquiera considerar quién los va a pagar.
—Pero siempre lo hacías antes. ¿Por qué cambiar hoy? —insistió ella, mirando el monto de su cuenta con