Yo miré a mi padre.
—¿Qué está pasando?
Él no apartó los ojos de Ethan.
—Lo que debería haber ocurrido hace mucho tiempo.
Después tomó mi mano.
—Tu exmarido no vino esta noche a celebrar el divorcio.
Señaló las joyas.
Las cajas.
La tarjeta.
—Vino a intentar sacar todo lo que pudiera antes de que descubriéramos cuánto llevaba robando.
Y de pronto comprendí que el final de mi matrimonio no era el final de la historia.
Era apenas el momento en que alguien había encendido la luz.
Parte 2
Durante