suficientemente buena, todo volvería a ser como antes.
Levantó los ojos.
—No hay explicación.
Esperé.
—Tomé cosas a las que tenía acceso y empecé a pensar que me pertenecían.
Dijo las palabras lentamente.
—Dinero.
»Contactos.
»Reputación.
»Tú.
Mi garganta se cerró.
—Te traté como si fueras otra cosa que había ganado.
No dije nada.
—Y cuando empezaste a dejarme, elegí a Vanessa porque me hacía sentir que todavía era el hombre que yo creía ser.
Aquello sí me sorprendió.
—¿La querías?
Ethan pensó.
—Creía que sí.
—¿Y ahora?
—Creo que