voz.
—No hagas esto desagradable. Mi madre va a darte un regalo de boda muy generoso. Tú también tienes que demostrar compromiso.
Metí la mano en el bolso.
Mis dedos tocaron el sobre que contenía el boleto ganador.
Dos horas antes pensaba utilizar aquel dinero para construir nuestro futuro.
Ahora tres personas estaban delante de mí repartiendo incluso lo que mis padres me habían dejado.
Cerré el bolso.
—Contéstame algo.
—¿Qué?
—¿Por qué estás tan seguro de que voy a aceptar?
Daniel pareció sorprendido.
Probablemente porque durante cuatro años yo