del servidor mostraron pagos a proveedores falsos.
La información bancaria conectaba varias cuentas con empresas controladas por personas cercanas a Renata y Santiago.
Habían desviado dinero durante 3 años.
Al principio mi padre no
lo sabía.
Después lo descubrió.
Y lo ocultó.
No había roto el gabinete aquella noche.
Renata lo había hecho para que la escena pareciera un robo.
La supuesta transferencia nunca llegó a completarse porque solo necesitaban que apareciera en pantalla.
Mi usuario había sido recreado desde otro dispositivo.
Los archivos no fueron robados.
Fueron escondidos.
Y