apoyándose en autorizaciones que Esteban Robles negaba haber firmado. Las deudas consumieron lo que quedaba. La salud del hombre empeoró hasta que murió.
Adriana pagó gastos atrasados, entregó el local y aceptó trabajo de limpieza porque necesitaba un ingreso inmediato.
—No dejé de leer cuando empecé a usar uniforme —añadió.
Cárdenas observó la fotografía sin pedir que se acercara.
Recordaba a Esteban. Recordaba también haber considerado innecesaria una comprobación que su abogado solicitó demasiado tarde.
Lorena hizo una pregunta antes de que la audiencia se desviara.
—¿Cómo conoció usted el