PARTE 2 — EL PRECIO DEL FAVORITISMO KARA

completamente paralizada.

—Yo nunca firmé nada.

Samuel respondió:

—Lo sé. Y por eso necesito que venga personalmente a mi despacho.

Respiré profundamente.

—¿Cuándo?

Su voz se volvió seria.

—Lo antes posible.

Después añadió unas palabras que me dejaron helada.

—Porque ayer alguien intentó retirar el dinero restante del fideicomiso.

Sentí que el corazón se me detenía.

—¿Quién?

Samuel guardó silencio.

Finalmente respondió:

—Su hermano Brandon.

Me quedé inmóvil.

El mismo hermano que había llegado a mi casa fingiendo ayudarme a descubrir las transferencias.

El mismo que me había entregado los