Durante las semanas siguientes, Preston empezó a cambiar.
No fue un cambio espectacular ni inmediato.
Primero habló con Naomi y ambos acordaron realizar una prueba de paternidad para completar los trámites legales.
El resultado confirmó lo que los dos ya sabían.
Después contrataron a una mediadora familiar especializada en infancia.
Preston dejó de enviar regalos anónimos y de intentar solucionarlo todo con dinero.
En lugar de eso, comenzó a presentarse todos los sábados a las diez de la mañana.
Aprendió que Theo odiaba los tomates, que Eli era capaz de