frente a las preguntas recurrentes
A medida que Kevin crecía, aprendió que su tamaño siempre sería tema de conversación. En lugar de molestarse, desarrolló un sentido del humor sofisticado, respondiendo con ingenio a quienes le preguntaban “¿cómo está el clima allá arriba?” o si jugaba al baloncesto profesional.
Este manejo del humor es una muestra de su fortaleza de carácter superior, permitiéndole navegar situaciones sociales que para otros podrían resultar incómodas o invasivas.
La construcción de una autoconfianza sólida y natural
Kevin nunca se sintió menos que los demás por