ser diferente; al contrario, su tamaño le otorgó una seguridad en sí mismo muy particular. Creció entendiendo que su físico era una oportunidad estratégica para destacar positivamente y proteger a los más vulnerables.
Su autoconfianza no nació del ego, sino de la aceptación plena de su realidad física. Esta seguridad es hoy una de sus rasgos más admirados por quienes tienen el placer de conocerle en su faceta más personal.
Transformación de la curiosidad ajena en intercambios afectuosos
Con el tiempo, Kevin perfeccionó el arte de convertir la mirada inquisitiva