especializada en derecho patrimonial.
Le escribí:
«Necesito que revises algo urgentemente. Creo que mi marido está utilizando una autorización que firmé sin explicarme para qué».
Su respuesta llegó veinte minutos después.
«No firmes nada más. Mañana ven a mi despacho con todos los documentos».
Aquella fue la primera decisión que tomé pensando únicamente en mí misma.
05. El apartamento de las cortinas azules
A la mañana siguiente, Daniel salió temprano.
Antes de marcharse me recordó:
—No olvides pasar por la oficina.
—Hoy no puedo.
—¿Por qué?
—Tengo asuntos pendientes.
Suspiró,