foto, sonrió de lado.
—Te esperaste mucho para hacer drama, mamá.
Solté una carcajada.
—Diez años de producción.
—Muy buena iluminación.
—Soy profesional.
Noah me abrazó.
—Gracias por no borrarlo.
—¿A quién?
—A él. Aunque tuviste razones.
Miré la foto.
—No lo hice por él. Lo hice porque algún día esa parte de tu historia podía importarte.
Noah apoyó la cabeza en mi hombro.
—Me importa. Pero no más que tú.
El día de su viaje al extranjero, fuimos juntos al aeropuerto.
Yo, Alexander y Noah.
Nada en esa escena