Dos presas que aterrorizaban a toda la prisión le arrojaron un cubo de agua sucia a una joven recién llegada. Se burlaron de ella, convencidas de que no se atrevería a responder. Pero pocos minutos después, la muchacha hizo algo que las dejó paralizadas de miedokara.

solucionado el problema apenas una hora antes de la agresión. Muy pocas personas estaban enteradas de que el dispositivo volvía a grabar.

Sin embargo, la cámara no era la única sorpresa que Lauren tenía preparada.

Metió la mano en el bolsillo y sacó un pequeño recipiente de plástico.

En su interior guardaba un pendiente.

Martha lo reconoció enseguida.

Era una de sus joyas, desaparecida días atrás cerca de la celda de una interna que posteriormente había sido encontrada con graves lesiones.

Los funcionarios habían investigado aquella agresión, pero no consiguieron