los patrones de violencia de su propia crianza. Ingrato, te di todo. Te di un propósito cuando eras menos que nada, cuando tres esposas te rechazaron como defectuoso. Me diste un infierno”, respondió Alejandro. Y en ese momento algo en él se liberó completamente. La última cadena de miedo filial rompiéndose.
Me enviaste a sufrir esperando que muriera o me rompiera completamente. Pero en ese infierno que diseñaste, encontré más humanidad de la que jamás existió en esta mansión de mármol y oro manchado. Chochitle me enseñó lo que tú