ahí cuando tiene que hablar con los de Protección Civil.
Le pedí que me acompañara.
Tomás nos prestó su teléfono y marqué a mi padre.
Contestó mi madre.
—¡Mariana! ¿Dónde estás, hija?
—Estoy en la sierra. ¿Por qué hablas así?
Escuché un sollozo.
—Tu papá está hospitalizado. Tuvo un problema cardíaco y mañana lo van a operar.
Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.
—¿Por qué nadie me avisó?
—Sergio dijo que necesitabas descansar. Nos aseguró que él estaba atendiendo todo en la empresa.
Me quedé helada.
Le pedí